El sentido de la vida…
El sentido de la vida e importancia del ser humano, deriva en tener una visión propia de la vida con sentido propio y coherente. La vida va más allá de la cotidianidad, de la rutina, de las obligaciones y el conformismo; somos advenedizos en el planeta, con el único propósito de desarrollarnos, producir y administrar para vivir en bienestar. El sentido de lo pequeño, lo grande, lo importante, lo sencillo, lo bueno, lo malo o cualquiera adversidad, nos va formando la conciencia y el carácter como individuos, en contacto con mis necesidades, capacidades, recursos y habilidades.
El sentido de la vida está en vivir con conciencia plena, con derecho a vivir y a compartir con los demás sin crearse limitaciones, sin excusas ni coartadas. El sentido de la vida no está ni en la negación, ni en el sacrificio, sino en crecer y dejar crecer, en ser y dejando ser, teniendo objetivos y metas personales, dejando huellas y agregando valor, con placer y disfrute por la persona que soy.
Vivir vale la pena, cuando a la vida le damos sentido, valor y agradecimiento por lo que somos, valemos, tenemos y podemos. Nadie debiese rendir su derecho a vivir la vida en plenitud, unidad, significado y exclusividad, sacrificándose para que alguien se sienta complacido y feliz. El costo será: cautiverio, frustración, resentimiento, amargura, depresión, síntomas y enfermedades de todo tipo.
Necesitamos reinventarnos, para encontrar la razón, el qué y para qué estamos en el planeta. No somos el relleno del planeta, el pasatiempo de alguien o la compañía de algún solitario frustrado, somos creación e imagen con destino y propósito definido. No hay ningún ser humano que no tenga propósito de existencia, todos traemos un destino para ser consumado. Nadie está en el planeta sin razón.
Dios dice: que él hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Queriéndonos decir, que aún el malo e injusto tienen propósito como creación. Y sí Dios no hace acepción en su creación, ¿por qué es que hay personas que no aprecian quiénes son y como son? Observa: Bertimeo el ciego encontró propósito y destino para su vida en Jesús; así como también Zaqueo, el hijo pródigo, la Samaritana, Judas el traidor y el delincuente crucificado con Jesús. El significado y propósito en la vida del ser humano, es intrínseco. ¿Y tú, ya encontraste el significado y propósito de tu vida?