Familia y pareja son dos sistemas diferentes con necesidades diferentes. Conviene distinguir entre familia y pareja. La pareja es un sistema por consenso entre un hombre y una mujer, basado en necesidades e interacciones de dos responsables que contribuyen al desarrollo de ambos como personas. La pareja, es una relación afectiva, que busca su desenvolvimiento y desarrollo en un contexto específico, el de pareja. La mayoría de las personas que forman parejas, confunden familia con pareja. Meten a los hijos en la relación y se acarrean un sin números de inconvenientes, sobre todo cuando se trata de definir su propia identidad. Los hijos, en ninguna manera pertenecen a la pareja, no son parte de ella. Los hijos pertenecen a otro sistema: genético, biológico, sanguíneo, triangular.
El sistema de pareja, tiene dos únicos responsables y admitir a otros extraños, es ponerse a una violenta invasión de la intimidad del sistema y a su destrucción. Dentro del sistema de pareja, los hijos no tienen nada que decir, ni nada que hacer. Sin embargo la experiencia nos dice, que son los padres quienes involucran a los hijos en la relación por diversas razones: ignorancia, buscando culpables, hacerse las víctimas, miedo a la soledad, coodependientes o no hacerse responsables de la relación.
Seis etapas de la relación de pareja:
– Encuentro: dos personas se conocen, generalmente de manera fortuita. Un hombre y una mujer se flecharon, se escucharon, se gustaron, se atrajeron, sintieron interés el uno por el otro. Nada especial, curiosidad y atracción. Un encuentro diferente a cualquier otro, en cuanto a la calidad de contactos.
– Contacto real: la necesidad es acercase, mirarse, hablarse, tocarse, escucharse, sentir la presencia del otro. Contacto motivado por necesidades, fantasías y expectativas de ambos.
– Familiaridad: el contacto se hace más fuerte e intenso. Surge la necesidad de verse más a menudo, de comunicarse a otros niveles, por otros medios, en todo momento, de decirse cosa que no se le dicen a otras personas, de apartarse de personas, de estar solos más tiempo.
-Amistad: la familiaridad termina en amistad. Los vínculos se mantienen y se extienden. Se genera una relación especial con esa persona. Se dedican mucho tiempo el uno al otro. Hablan de cosas intrascendentes, pero interesantes para ambos. Comparten experiencias, se crean lealtades y sentimientos de compañerismo y solidaridad, necesaria para una relación duradera y saludable.
-Intimidad emocional: se experimenta la necesidad de conocer y de compartir más íntimamente la historia personal: eventos, sentimientos, afectos, expresiones de cariño, sueños e intimidades. Una relación especial.
-Compromiso: la relación necesita reglas básicas para definir los límites de los contactos y darle intensidad a la relación misma. Una conciencia de permanencia en el tiempo, con lealtades, compromiso y sentimientos de estar juntos para lo que sea. Capaces de oponerse al mundo entero por la relación. Tener un proyecto de pareja bien definido, a donde quieren llegar juntos.
El que haya esposa haya el bien y alcanza el favor de Dios. Proverbios 18:22