Todas las cosas me son lícitas, más no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, más yo no me dejaré dominar de ninguna. 1Corintios 6:12
El ser humano está dotado y equipado para elegir lo que es más conveniente, provechoso, beneficioso y saludable para vivir la vida en plenitud. Mayordomía quiere decir: Yo gobierno mi vida y cómo la quiero vivir. Gobierno mis pensamientos, mis sentimientos, mis palabras, mis acciones, mis comportamientos, mis relaciones, mi salud, mi dormir, mi comer, mis necesidades, etcétera.
Nadie tiene el derecho de hacerme hacer lo que yo no quiero. Yo decido lo que es mejor para mi vida, incluyendo mis prioridades, mis relaciones y mis necesidades: Cuándo, cómo y dónde. Yo soy el único responsable de elegir que es lo más conveniente para vivir mi vida, siendo yo; auténtico, congruente y transparente.
Tres son los componentes de mi autoestima: Espíritu, Alma y Cuerpo, los tres activan la dirección correcta para mi bienestar: Cuidarme, respetarme, apreciarme, valorarme, considerarme, expresarme con derecho y libertad, sin condiciones ni cuartadas, ni chantajes ni manipulación, ni por presión de nadie.
Dios nos creó para que ejerciéramos y administráramos con responsabilidad y mayordomía nuestras vidas, con honra y dignidad. Yo soy el único responsable de ser feliz, de mi depende vivir la vida en plenitud o en miseria. Cada quien escoge la vida que quiere vivir. No puedo culpar a nadie por la vida que vivo, por la pareja que tengo, por la economía que tengo, por el trabajo que tengo, yo elegí lo que hoy tengo.