Fundación Autoestima

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Diferencia

Culpa – Arrepentimiento:

La culpa le pertenece al alma, el arrepentimiento le pertenece al espíritu. Aunque ambas expresiones son bastante parecidas, son diferentes en actitudes.

La culpa: Es un sentimiento muy común en todos los seres humanos. El sentimiento aparece cuando hay algún mal pensamiento o un mal deseo, cuando las cosas no salen como se esperaba, una mala decisión o una mala inversión, un divorcio, un accidente, una enfermedad, la muerte de algún ser querido, etcétera.

Actitudes cuando se vive en la culpa: Se buscan culpables, se victimiza, se racionaliza, se argumenta, se amarga, se violenta, se justifica, se aparenta, se grita, se evade, se miente, se llora para manipular, se recurre a alguna adicción, se deprime, se enferma, también se usa como pretexto para no cambiar, convirtiéndose la culpa en estilo de vida, etcétera.

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Dios, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. Jeremías 17:9-10.

Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres salen los malos pensamientos… Marcos 7:20-23

La conciencia: Está en el espíritu, y a diferencia del alma no es un sentimiento como la culpa. La conciencia está ahí, para confrontarnos y concientizarnos de nuestra maldad, llevándonos a un profundo y sincero arrepentimiento. El arrepentimiento abre nuestros ojos, y nos revela la condición malvada y vergonzosa de aquello malo que hayamos hecho, sensibilizándonos para reconocer responsablemente la mala conducta. Esta sensibilidad y vulnerabilidad nos guiará al camino del perdón, para establecernos en un nuevo orden de vida.

La actitud cuando se está arrepentido: Jamás culpará a nadie, ni tendrán cuartadas, ni manipulación, ni excusas, ni chantajes. Asumirá la total responsabilidad de su conducta y consecuencias. Será en este punto, donde tomará la firme decisión de cambiar, reformando el previo marco pensante y patrones.

Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa… Lucas 19:8-10

Tener bien definido la diferencia de estas dos entidades: Alma y espíritu, nos salvará del engaño del corazón y su perversión, así, evitaremos el sufrimiento. Pero la luz de nuestra conciencia, que es el espíritu, nos salvará, nos libertará, para vivir la vida en bienestar y plenitud.

En mi opinión, lo conveniente y responsable sería, vivir en equilibrio, es decir, ser consiente de nuestra respiración y de que somos seres trinos: Espíritu-alma-cuerpo

 

Existir es cambiar

El despertar de la consciencia:

Najoud Ali es una niña de diez años del Yemen. Najoud, ni es reina, ni princesa, ni la hija de un banquero acaudalado. Es una niña normal con sus padres y muchos hermanos y hermanas. Como todos los niños de su edad, quiere jugar a las escondidas y comer chocolate. Le gusta hacer diseños de colores y sueña parecerse a una tortuga de agua, aunque jamás ha visto el mar. Cuando ella sonríe un pequeño hoyito se forma en su mejilla derecha.

Una tarde fría del mes de febrero del 2008, esa mirada bella desapareció de pronto detrás de unas gruesas lágrimas, cuando su padre le anunció que ella se casaría con un hombre treinta años mayor que ella. En su país, la costumbre con las niñas del campo que no tienen papeles y no son registradas al momento de nacer, es casarlas con hombres adultos.

Su experiencia como niña casada fue de maltrato físico y abuso sexual casi a diario. Una mañana cuando iba a comprar el pan, Najoud tomó conciencia de su vida y de inmediato se subió en un bus y se refugió en un tribunal hasta que un juez la quiso escuchar. A los diez años, Najoud desafío la cultura y las tradiciones de su país, pidiendo el divorcio. Fue en ese momento especial cuando ella fue consciente de su vida, de su presente y de su futuro y de su decisión de salir de su condición de víctima, para romper su silencio y motivar a otras mujeres a seguir su ejemplo.

Najoud hubiera podido conformarse con su desgracia y aguantar como lo han hecho miles de mujeres. Y así fue como ella pudo recuperar su libertad, sus derechos y su dignidad exponiéndose a ser castigada por su osadía. Toda la prensa internacional se presentó al sitio para darle su apoyo. Al igual que la directora del Yamen Times, resaltando la incongruencia de una cultura que atenta contra la autoestima de los indefensos, inocentes e ingenuos para abusarlos en su perversión.

 El hijo pródigo despertó su conciencia:

Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Y volviendo en sí, dijo: Cuántos jornaleros en casa de padre tienen abundancia de pan, i yo aquí perezco de hambre.  Me levantaré e iré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Lucas 15:16-18

En nuestros dos ejemplos hay dos aspectos a considerar: Cuando la consciencia se despierta, nos impulsa a salir del cautiverio y nos salva de todo lo que contra nuestra integridad. Además de ayudarnos a recuperar nuestra mayordomía, para ejercer con sabiduría, soberanía, respeto y honor nuestras vidas. Si alguna vez fuimos víctimas de abuso infantil, o si alguna tomamos una mala decisión, ahí estará nuestra consciencia para redargüirnos y salvarnos de cualquier complot e injusticia humana.

No hay enfermedad sino enfermos

Enfermo: La autoestima organiza todos los contactos internos necesarios para mantenernos saludables, vigorosos y hermosos. El cuerpo es increíblemente eficiente cuando se trata de la salud, extinguiendo perturbaciones mucho antes de que las hayamos plenamente concientizado e identificado. La enfermedad en sí, es una alteración del contacto, y abarca desde el síntoma pasajero hasta la enfermedad incurable.

Una gripe, por ejemplo, es algo más que un virus, es la respuesta de un organismo desvalorizado, maltratado e ignorado, bloqueando la energía sin que el individuo sea consciente. Cuando nuestros mecanismos de brega y enfrentamiento han sido debilitados por continuas desvalorizaciones, contraemos gripe y muchas otras afecciones. Cuando la autoestima está baja, las defensas son débiles y el organismo es vulnerable.

La mayoría de las enfermedades de una forma u otra son psicosomáticas. Los virus, las bacterias, todos los microorganismos señalados como los responsables de las más variadas enfermedades, están ahí. Unos desde que el mundo existe, otros, han surgido como una respuesta a la poca conciencia del individuo de sí mismo, que lo terminan convirtiéndose en un “enfermo”.

Lo que quiero decir, es que el microbio, ese ser microscópico, crecerá y será más efectivo, en contacto con un organismo empobrecido, maltratado y desvalorizado, donde no existe conciencia de sí mismo, y hay baja autoestima. Por ejemplo, la depresión es una entrega parcial a la muerte, debido que el cuerpo y la mente están indivisiblemente entrelazados. En muchos casos, son las mismas personas que escogen el tiempo de la enfermedad, la clase de enfermedad, el curso de la enfermedad y su gravedad. Te doy un ejemplo:

Hay en Jerusalén un estanque llamado Betesda. En éstos yacía una multitud de enfermos, y había allí un hombre que hacía 38 años estaba enfermo. Cuando Jesús vio acostado al enfermo, y supo que llevaba mucho tiempo así, le preguntó: ¿Quieres ser sano? Respondió el enfermo, no tengo quien me ayude a entrar en el estanque cuando se agita el agua; para cuando voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante el hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Juan 5:2-9

Llama la atención tres cosas: Primero, el tiempo y la condición del “enfermo”. Segundo, le preguntaron si quería ser sano, pero él evadió la pregunta con explicaciones que no tenía relación con la pregunta. Tercero, bastó que le dieran la orden al “enfermo”, para que dejara de ser “enfermo”. ¿Extraño no te parece? No cabe dudas que el ejemplo de este ser humano evidencia que su enfermedad estaba relacionada con su estilo de vida y la negación de vivir responsablemente y comprometido con su vida.

Cuando vemos la enfermedad desde afuera, es una conducta como cualquier otra. Esa conducta está fabricada y puesta en marcha por una serie de elementos que provienen de la negación de las necesidades del individuo, su definición y su propósito. Cundo vivimos negando lo que somos y poseemos, la tragedia será vivir como damnificado y mendigo, esperando que nos tengan lastima y compasión. Perdiendo la oportunidad de vivir plenamente y abundantemente.

Moraleja: Bienestar o enfermedad, depende de cada persona y no de las circunstancias. Yo decido vivir siendo saludable o ser víctima de mi propia incongruencia e ignorancia.

La felicidad

Felicidad:

La felicidad no es tangible, no tiene color, no tiene tamaño, no se compra, no tiene precio. Todos los seres humanos deseamos ser felices, pero la mayoría no son conscientes que ya nacimos siendo felices. La felicidad forma parte de nuestra naturaleza. La felicidad es un estado de ser aquí y ahora. La felicidad no depende de tener, de saber o de poder. La felicidad tampoco depende de las tormentas de la vida, aunque nos causan sufrimientos y pérdidas, pero si estoy en contacto con mi felicidad, puedo darle el frente a cualquier contingencia con honra y dignidad desde mi felicidad.

Mientras no perdamos contacto con nosotros mismos, ni con nuestra respiración, las tormentas serán una nueva oportunidad de crecimiento y madurez, para activar los mecanismos de brega y la sabiduría que poseemos para resolver cualquier contingencia. Cuando nuestra autoestima se encuentra en su estándar correcto, la conciencia estará prendida para detectar cualquier alteración, y automáticamente se pondrán en marcha los sensores químicos encargados de regular los procesos internos relacionados con el bienestar, es decir, la felicidad.

Todos los seres humanos poseemos la capacidad de ser felices. La felicidad es un estado de ser. La felicidad no se alcanza por logros, sino por quien se es. La felicidad está ligada íntimamente al manejo que hagamos de nuestras necesidades, de nuestros objetivos de vida, del significado y valor que cada uno le imprima a su propia vida. La felicidad no está en la vida cómoda, ni en el hacer algo extraordinario, sino en llegar a ser y desarrollar la persona que soy. Descubriendo mi potencial, y los talentos que poseo dentro de mí, para poder contribuir con otros seres humanos en hacer de este peregrinaje una experiencia de contacto humano plena, satisfactoria y de abundante felicidad.

La felicidad es un estado de conciencia, de ser responsable por uno mismo y por la vida, enfrentándose a los retos que encontraremos en el camino, sin perder nuestra ecología personal, la armonía y el equilibrio fundamental para una vida en plenitud. La felicidad se encuentra en el significado que le demos a lo que somos y hacemos. El poder, el tener, el saber y el dar, nos acercan y a la vez nos separan, es el principio de la vida: Contacto – Separación.

Sé vivir en escasez, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Filipenses 4:12

Trinos

Somos trinos… Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1Tesalonicenses 5:23

Existen tres aspectos importantes a considerar que todo ser humano debe conocer o reafirmar, me refiero a la autoestima y su desarrollo: Nuestra creación, Tomarse en cuenta y Conciencia de sí mismo.

– La creación; quiero pensar que la creación del ser humano fue hecha con la más sofisticada arquitectura, ingeniería, tecnología y precisión: Espíritu- alma- cuerpo. Cada componente a su vez tiene cuatro partes que conforman el sistema total, todas las partes están entrelazadas e interactúan entre sí, como una red eléctrica cumpliendo individualmente sus funciones para darnos: Bienestar integral, satisfacción y plenitud de vida.

– Tomarse en cuenta; es estar en contacto con la respiración, viviendo en el presente, aquí y ahora. El contacto es imprescindible para mantener una buena relación satisfactoria y armónica con nuestra creación. El crecimiento y desarrollo dependen estrictamente del contacto. Vivir es estar en contacto con su experiencia y vivencia sin interrupciones, para lograr una vida de amor por sí mismo, digna y con propósito definido.

– La conciencia en sí mismo; hace posible que el individuo esté en perspectiva con su ser trino, para tener una vida equilibrada, de bienestar y de congruencia. Pero cuando la conciencia del individuo está, dormida el individuo naufraga perdido sin brújula en contradicciones y en violencia en contra de sí mismo, atentando contra su autoestima.

La no conciencia del individuo de sí mismo, tiene sus riesgos y sus consecuencias: Una vida sin propósito, de apariencias, de fracaso, de frustración, de indolencia, de resentimientos, de amargura, de incongruencias, de excusas y cuartadas. El organismo que tiene como objetivo, crecer y desarrollarse en un proceso normal y natural, quedará anclado con muy pocas probabilidades de desarrollar su autoestima.

Descripción de nuestra composición humana como seres trinos:

Espíritu:

  1. Conexión Espiritual
  2. La vida
  3. La intuición
  4. La conciencia

Alma:

  1. Mente-Intelecto
  2. Sentimientos-Emociones
  3. Carácter-Temperamento
  4. Voluntad-Decisión

Cuerpo:

  1. Biológico.
  2. Fisiológico.
  3. Sistemas: Inmunológico-Endocrino-Sistema nervioso central.
  4. Sentidos: Vista-Oído-Tacto-Gusto-Olfato.

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